Un estudio determinó que la vacuna contra el COVID-19 desarrollada por la farmacéutica china Sinovac Biotech mostró efectividad para combatir el SARS-CoV-2 en trabajadores de la salud de ciudad de Manaos, lugar desde donde surgió la variante P1.

Según lo publicado por Folha de Sao Paulo, el grupo de investigación Vebra COVID-19 indagó en la efectividad de la fórmula en más de 67 mil funcionarios de la capital del estado de Amazonas, lugar que a inicios de este año estuvo totalmente agobiado por la propagación de la variante.

Los datos preliminares señalaron que la CoronaVac -nombre comercial de la vacuna- previno la enfermedad en el 50% de los casos 14 días después de la administración de la primera dosis. Se requiere una segunda vacuna, aplicada entre 21 y 28 días después de la primera, para completar la inmunización.

“Estos resultados son alentadores porque CoronaVac sigue siendo eficaz para reducir el riesgo de enfermedad sintomática en un entorno con más del 50% de prevalencia de P1. Estos resultados apoyan el uso continuado de esta vacuna en Brasil y otros países con circulación de la misma variante”, señalaron los investigadores en un comunicado.

La investigación aún tiene pendiente el efecto de la segunda dosis, pero al menos la efectividad en una sola dosis es similar a los números entregados por el Instituto Butantan de Sao Paulo, que estimó que la eficacia de la fórmula para prevenir el contagio o la enfermedad leve era del 50%, cifra que sube al 90% cuando se trata de enfermedad grave.

Los datos de la vacuna de Sinovac en Manaos son alentadores, ya que de confirmarse que la mayoría de los sujetos investigados tenía la P1 -lo que es altamente probable debido a la alta prevalencia en la ciudad- se establecería que la fórmula mantiene su efectividad con esta variante, que es calificada como “de preocupación” por la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

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