A bordo de un buque patrullero de la Armada en el Estrecho de Magallanes, el Presidente de la República, Sebastián Piñera, acompañado del canciller Andrés Allamand, promulgó el Estatuto Chileno Antártico, cuya tramitación en el Congreso concluyó en las últimas semanas.

A la ceremonia asistieron también los ministros de Ciencia, Andrés Couve, y de Energía, Juan Carlos Jobet, además del subsecretario de Defensa, Cristián de la Maza.

Allamand afirmó que “la nueva Ley Antártica será clave para resguardar nuestra soberanía, aumentar nuestra presencia y operaciones, impulsar la investigación científica, aprovechar la condición natural de Punta Arenas y Puerto Williams como ‘puerta de entrada’ al continente blanco y lograr que las actividades descritas contribuyan al desarrollo de la Región de Magallanes”.

“De igual forma, podremos impulsar un turismo responsable y cumplir con todas las obligaciones originadas en el sistema del Tratado Antártico”, destacó el ministro de Relaciones Exteriores.

Además de proteger y fortalecer los derechos soberanos antárticos de Chile, el Estatuto Antártico confirma la capacidad jurídica para normar aquellos acontecimientos que ocurran al sur de los 60 grados de latitud sur, reiterando la delimitación establecida en 1940, e incluyendo los contenidos jurídicos derivados del desarrollo del Derecho del Mar en las últimas décadas.

“La vocación antártica chilena es una contribución muy importante de nuestro país hacia la comunidad internacional. La Antártica ha seguido ganando importancia y atención mundial, entre otras cosas, por ser el más grande depósito de agua dulce del mundo, porque su ‘efecto espejo’ de la radiación solar influye en la temperatura del planeta, porque su deshielo incide en el nivel de los océanos, porque ahí tienen su origen importantes corrientes marinas y porque es un verdadero ‘laboratorio natural’ y sensor privilegiado del cambio climático”, agregó el ministro Allamand.

Entre otras cosas, la ley moderniza la institucionalidad antártica chilena, bajo la coordinación de la Cancillería, involucrando a los ministerios de Defensa, del Medio Ambiente, de Economía y de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.




También fortalece la presencia del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, así como la de instituciones que operan en dicho continente. Además, atribuye un importante rol al Gobierno Regional de Magallanes y la Antártica Chilena.

“La política antártica es un elemento de cohesión nacional, que une a todos los sectores tras un ‘objetivo país’ y es un eje central de las relaciones internacionales y de la forma en que Chile se inserta en el mundo”, finalizó el secretario de Estado.

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