El histórico jugador de los albos se fue con todo en contra de la administración de Blanco y Negro.

El «Pollo» siempre va de frente y no tiene pelos en la lengua para analizar el presente del Cacique y se refirió a la crisis por el tema salarios:

«Es inoficioso seguir hablando de Colo Colo porque tiene una crisis grande. Con este Coronavirus todos los clubes tienen problemas porque se rompió la burbuja económica. Además, el club paga unos sueldos que son absolutamente irrisorios para lo que es la calidad de espectáculo y el fútbol chileno. Se ha provocado un conflicto entre los dirigentes y jugadores, donde los primeros han ganado el gallito. No tengo más que decir, he hablado mucho en contra de los dirigentes de Blanco y Negro porque han perdido toda sensibilidad frente a lo que es la industria del fútbol.

En conversación con En Cancha, aseguró que: «Creen que los jugadores son una lata de conserva, una botella de vino que hay que vender al extranjero, y resulta que el fútbol no es solamente el valor de un producto, sino que tiene emociones, sensaciones, afectos. Eso debe tratarse con sicología, porque detrás de eso hay personas, no latas que se deben exportar a como dé lugar».

«No corresponden. El año pasado Jorge Valdivia ganaba 70 millones de pesos, uno de los mejores pagados de Sudamerica. ¿En qué país se puede dar el lujo que un club como Colo Colo, que debe 30 mil millones en deuda fiscal, pague esos sueldos? Eso no corresponde. Con esa deuda, el club estaban tratando de contratar a Filipao, el entrenador campeón del mundo con Brasil, y seguir con un Colo Colo que está quebrado. Mario Salas se va con una indemnización de 560 millones de pesos. ¿En qué actividad de entretención se paga eso? No lo digo por envidia, sino que por sentido común. Además, hay que pensar que la gente ya no va a los estadios, la violencia los ahuyentó, y esto potenció al CDF, y sin él, las instituciones no sobrevivirían«.

Sobre el futuro del fútbol, l ex entrenador no tiene dudas: «No solamente al club, sino que a la sociedad. Habrá un cambio en la forma de comunicarnos, de relacionarnos. El Coronavirus no va a desaparecer en septiembre, cuando dicen que se reanudará el fútbol, y viviremos con el virus. La pregunta es ¿qué va a pasar entre jugadores y directorio? ¿Habrá heridas abiertas con lo que pasó?, porque una de las cosas más notorias fue que el romance entre Anibal Mosa y Esteban Paredes se rompió, y ahí hay corazones rotos. No sé cómo se arreglará ese tema, y debemos preguntarnos qué rol tendrá el técnico, sea nuevo o Gualberto Jara quien asuma, para cerrar esa herida».



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