El ministro de Educación, Raúl Figueroa, se defendió de las críticas y reiteró que la vuelta a las clases presenciales en medio de la pandemia de COVID-19 “no es un capricho”.

La autoridad del Mineduc asistió al matinal Mucho Gusto de Mega, donde tuvo que responder a los cuestionamientos por la reapertura de las escuelas a inicios de marzo, proceso que debió revertirse tras el ingreso masivo de las comunas de la Región Metropolitana a la cuarentena (fase 1).

Figueroa aseguró que para hablar sobre la vuelta a las clases “es muy importante evaluar todo esto en el contexto adecuado”.

“La prolongada suspensión de clases durante el 2020 en varias comunas del país tiene, por un lado, justificación sanitaria y por tanto debe mantenerse cada vez que sea necesario mantener y en comunas en cuarentena deben suspenderse”, añadió.

El secretario de Estado aseguró que la medida “no es un capricho. Eso es muy importante despejarlo. Obedece a la urgencia de combinar la seguridad sanitaria con todo aquello que los alumnos reciben en su ambiente escolar. Unicef ha iniciado una campaña a nivel mundial, pidiéndole a los gobiernos para que se haga todo lo posible para tener las escuelas abiertas”.

Al ser consultado por su situación al interior del Gobierno, Figueroa descartó no tener liderazgo para tomar decisiones frente a otras carteras, como la de Economía. 

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