El lateral izquiero de de O’Higgins respeta la cuarentena total que se vive en Santiago.

El «Eléctrico» vive en confinamiento junto a su familia y reconoce que le tocó hacer actividades domésticas que no acostumbraba a realizar.

«Compramos los alimentos necesarios y los insumos básicos para poder estar acá en la casa. Estamos siguiendo las reglas y yo estoy entrenando todos los días a través de la aplicación zoom. Todas la mañanas tenemos una rutina de entrenamiento», comenzó diciendo el ex Colo-Colo, la U y La UC.

«No me ha tocado salir casi nada de la casa. Solo he tenido que ir el Monasterio Celeste (centro de entrenamiento de O’Higgins), por la vacuna contra la influenza. Lo hicimos con los resguardos pertinentes, llegar cada cinco minutos los jugadores, no bajarse del auto», agrega el zurdo.

«Sí, estamos en la casa con la niñas, ayudándolas en sus tareas virtuales. Entreno en la mañana y en la tarde veo qué hacer, colaborando también en todo lo que se pueda en la casa. Realizando rutinas, jugando harto con las niñas, como que en eso se nos pasa el día«.

Sobre lo complicado del encierro, Cereceda asegura que: «Mira, tenemos unos juego que compramos y los aprovechamos harto. Vemos series con las niñas y hay días en que nos toca hacer muchas tareas. Un día le toca cocinar a mi señora y a mí me corresponde lavar la loza. Vamos jugando con los tiempos para poder llevar esto de buena manera«

Sobre la falta de fútbol, el ex seleccionado nacional asegura que: «Claro, en este momento no se puede mucho con lo futbolístico, como es todo a través de la aplicación. Solamente podemos hacer actividades para espacios muy reducidos. La verdad es que la pelota ni siquiera la tocamos en los ejercicios, son más que todo para mantener bien la parte física. La idea es tener una forma física que nos permita volver pronto a jugar, cuando se pueda reanudar el campeonato y también para no perder toda la pretemporada que hicimos a principio de año«.



Este Post Aparece Primero en elperiscopio