En un nuevo capítulo del programa De Tú a Tú de Canal 13, Martín Cárcamo conversó con Katherine Orellana, recordada ex participante de Rojo y cantante, quien hizo un repaso de lo que fue su experiencia en el extinto programa de TVN y los excesos que vivió una vez que finalizó el espacio busca talentos.

“No seguí trabajando. Seguí pensando que las cosas iban a llegar en bandeja de oro. Y se me fue de las manos. La plata que había juntado se fue. Ahí probé la droga dura. Cocaína”, contó la artista, quien explicó que en un principio fue ocasional su consumo, puesto que lo hacía para seguir bebiendo. “Estaba haciendo dos cosas a la vez: estaba trabajando en eventos y estaba consumiendo, durmiendo poco”, contó.

A eso se suma que Orellana también estaba cumpliendo su rol de madre. “Facundo -su hijo- andaba conmigo para todos lados, le pagaba a una nana que me ayudaba. Me pasó la cuenta cuando me cansé. El cuerpo se te cansa. Me vino como una post depre de cansada de tanto carretear”, relató.

Su rutina partía en la mañana haciendo aseo mientras tomaba vodka. Iba a dejar a su hijo al jardín y cuando regresaba a casa seguía bebiendo alcohol. “Era como una estabilidad ebria. Cuático”, confesó. Agregó que “es como estar atrapada, como que te das cuenta, pero no cachai cómo salir, pero en realidad no quieres salir”. La cantante reconoció que mínimo se tomaba dos vodkas al día. “Era desproporcionado el alcohol que tomaba”, afirmó.

Según planteó Katherine Orellana, sus excesos fueron un problema de ego. “Como perdí todo esto que eran las luces, traté de alimentarlo de otra forma”, reflexionó. Martín Cárcamo, en tanto, le consultó respecto a la relación que mantenía con su hijo mientras estaba ebria. “No estaba nunca con mi hijo. Se lo dejaba a mi mamá o a mi cuñada”, confesó.

La artista, además, aseguró que lo más peligroso en las adicciones es ser funcional. “Que tú estás en consumo y ser funcional. Hay personas que pierden todo por el consumo, porque no son funcionales. Y hay gente que puede mantener, pero cuánto les va a durar, lo que me duró a mí, la nada misma. Uno colapsa porque no puede hacer las dos cosas. Te mata, te vas envenenando, te vas intoxicando, te vas llenando de prejuicios, de mierda, llenando de malos pensamientos, de morbo. En consumo, tu mente cambia. La persona linda que eres o que tienes se va a la chu*** porque empieza todo lo negativo tuyo. Refuerza todo lo malo tuyo”.

Por lo mismo, Katherine Orellana reflexionó que su vida va a ser así siempre: “Tocar fondo para aprender. Tocar fondo para aprender”.

La versión de ella bajo los excesos es una mujer que “tiene furia, con toda la rabia del mundo. Traicionada, pisoteada, angustiada, drogada, alcoholizada. Esa Kathy era”. Cuenta que vio el video de su detención en cuanto salió. “Estaba desatada. No había ni un poco de mi esencia ahí. Pero ojo, que uno tiene que aprender que todo lo malo que soy, no es que me niegue a serlo. Lo admito, yo soy así. Pero ese ‘yo soy así’ tengo que aceptarlo para que no esté aquí”.

“El momento más complejo fue cuando estaba con mi ex y me llamó mi hijo, y me dijo ‘mamita te extraño’ y se puso a llorar y mi mamá lo retó. Le dijo ‘no llore mijito, si yo estoy aquí para confortarlo’. Ahí me sentí mierda, mierda como mujer. Me dije ‘¿cómo estoy con un hue*** en vez de estar con mi hijo?’ De ahí tomé mis cosas y me fui donde mi mamá. Le dije que me quería devolver a la casa, y me dijo que sí. De todos los cag***s que hice, ese llamado me quebró el saque”, contó Katherine Orellana, y por lo mismo aseguró que su hijo es la fuerza que necesita para no recaer en los excesos. 

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