Jorge Arreaza, canciller de Venezuela, desconoció los resultados del informe de Derechos Humanos de la ONU que dio cuenta que en el país sudamericano se cometieron crímenes de lesa humanidad, amparados por el gobierno de Nicolás Maduro.

Ante este informe, Arreaza señaló en redes sociales que han cooperado de manera “constructiva” con la Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos, recalcando que “los avances han sido notorios y así lo ha reconocido Michelle Bachelet al anunciar la renovación de nuestra relación”.

Junto con ello, el ministro venezolano recordó que “hemos afirmado que no reconocemos ningún mecanismo politizado e inquisidor, creado con fines ideológicos por países con pésimos récords en DDHH, para agredir a Venezuela y tratar de dañar la relación con la Oficina de la Alta Comisionada”.

Para el representante del Gobierno de Venezuela, los resultados dados a conocer por la ONU son parte de una acción coordinada contra el régimen y cuestionó que se trata de “un informe plagado de falsedades, elaborado a distancia, sin rigor metodológico alguno, por una misión fantasma dirigida contra Venezuela y controlada por gobiernos subordinados a Washington, ilustra la práctica perversa de hacer política con los DDHH y no política de DDHH”.

Esto, luego que la misión de la ONU diera cuenta que “encontramos motivos razonables para creer que las autoridades y las fuerzas de seguridad venezolanas han planificado y ejecutado desde 2014 graves violaciones a los derechos humanos, algunas de las cuales – incluidas las ejecuciones arbitrarias y el uso sistemático de la tortura – constituyen crímenes de lesa humanidad”.



Esta publicación aparece primero en El Dinamo