Una “aclaración de la aclaración” fue la que tuvo que realizar el abogado y profesor Daniel Soto, quien fue parte del equipo fundador del Departamento de Derechos Humanos de Carabineros en 2011, además de ser docente en la institución, al menos hasta el pasado lunes.

El conflicto entre la institución y el defensor legal se inició tras unas publicaciones realizadas por Soto en sus redes sociales, en las que cuestionaba las declaraciones del general director de Carabineros, Mario Rozas, en relación a la responsabilidad de los altos mandos en el uso de la fuerza.

Tras esto, desde la institución quisieron “aclarar” que el docente ya no era parte de la Escuela de Carabineros desde 2019. Sin embargo, Soto sostuvo que realizó clases en la Escuela de Carabineros hasta el año 2018 y “hasta hoy en la Academia de Ciencias Policiales. Hoy me solicitaron que firmara una ‘renuncia’ fechada el viernes pasado”.

 

El abogado aseguró en sus publicaciones que “el ejercicio del mando hace responsable al superior jerárquico no sólo de los actos propios, sino también de los de sus subordinados e impone un elevado deber de cuidado y conservación de los elementos materiales y humanos”.

El ex docente de Carabineros destacó: “¿Existe la responsabilidad del mando policial por el uso de la fuerza? Sí, en el estándar internacional se entiende que la responsabilidad del empleo de la fuerza y de armas de fuego recae en quienes participan en un incidente somos los superiores respectivos”.

Soto destacó que esto forma parte del principio de responsabilidad que fue incorporado expresamente por Carabineros en la Circular Digcar 1832 de febrero de 2019, la que actualizó las instrucciones para el uso de la fuerza por parte de los uniformados.

“…Recurren, o han recurrido, al uso ilícito de la fuerza y de armas de fuego, y no adopten todas las medidas a su disposición para impedir, eliminar o denunciar ese uso” (Principio 24 de los Principios Básicos sobre el Empleo de la Fuerza y de Armas de Fuego por los FEHCL)”, agregó.

El abogado comentó a EL DÍNAMO que Carabineros le avisó durante el fin de semana que el curso en el que impartía clases ya no iba más. “Yo tenía una contratación en la Academia de Ciencias Policiales que se extendía por todo el primer semestre por un curso regular y el segundo para un curso específico, el que se extendía desde agosto hasta fines de septiembre”.

Sin embargo, en la institución le dijeron que debido a que sus clases electivas habían terminado supuestamente el viernes pasado, se terminaba también el contrato.

“A mí me dijeron que mi contratación había terminado el viernes, pero yo terminé de poner notas el domingo, no el viernes. Entonces hubo un término anticipado” agregó el profesor  Soto.

Consultado sobre cómo calificaría esta situación, el abogado lanzó una carcajada y respondió: “Yo diría que coincide con algunos comentarios en redes sociales (…) la calificaría como inesperada”.

Asimismo, sostuvo que en ningún momento desde la institución le han confirmado que el término de la contratación fuese por sus declaraciones, sino que no le entregaron más detalles del porqué se terminaba anticipadamente el curso y su vínculo con la institución.

“A mí nadie me ha dicho nada, podría especular (…) ¿Qué impresión tengo? Sorpresivo y que coincide con estos comentarios académicos sobre temas controvertibles”, argumentó.

El profesor invitado

El abogado también reveló que durante unas charlas realizadas entre junio y julio pasado ocurrió un hecho que llamó fuertemente su atención y que según señala podría también explicar su repentina salida como docente de la institución.

En aquellas instancias, participó Daniel Chernilo, doctor en Sociología de la Universidad de Warwick y director del Doctorado en Procesos e Instituciones Políticas de la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez, quien habría realizado comentarios que “incomodaron” a la institución.

“Generó mucha incomodidad en Carabineros. Le presentaron al director de la academia la incomodidad por el invitado. Les parecía que era una persona que no debería haber sido invitada porque tenía comentarios adversos a la institución”, contó Soto.

Ante esto, el abogado se defendió señalando que no cree que debería haber censura en el ámbito académico y que el invitado tenía una postura crítica, por lo que era bueno que los estudiantes tuvieran estas posturas para tener una posición ante ellas.

“Ahora puede que mi postura crítica haya generado una reacción similar a la que produjo Chernilo”, sostuvo el ex asesor de la institución.

El abogado concluyó que lo que más lo afectó en esa oportunidad fue que cuestionaran al director de la Academia de Ciencias Policiales de Carabineros por haber permitido la asistencia del polémico invitado,  ya que éste “es un tipo honesto, decente, preocupado por el ámbito académico y quedó muy mal parado”.



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