La Fiscalía Regional del Biobío señaló que el sitio del crimen de Moisés Orellana quedó sin reguardo policial en Cañete, ratificando las denuncias de la familia de la víctima, quienes alertaron sobre una eventual destrucción de evidencias.

En un comunicado, el Ministerio Público detalló que luego de tomar conocimiento de los hechos instruyó a la PDI la realización de peritajes, mientras que “se ordenó a Carabineros el resguardo de los sitios del suceso, mientras arribaban los especialistas de la PDI”.

Ante esta situación, Carabineros le informó a la Fiscalía que “no se disponía de una cantidad de funcionarios para atender de manera permanente y segura los, al menos, tres sectores de interés criminalístico y distantes entre sí (inmuebles incendiados, automóvil del joven fallecido y dos vehículos quemados), las respectivas custodias se realizarían de manera alternada. Lo anterior, considerando también que se debía prestar apoyo a las víctimas y testigos”.

A pesar de esta situación, la Fiscalía aclaró que la PDI pudo realizar diversos peritajes “fotográficos, planimétricos y huellográficos, entre otros. Con todo el trabajo realizado, se obtuvieron importantes evidencias biológicas, materiales y balísticas, que son concordantes con la dinámica y la secuencia de la totalidad de los hechos que se están investigando”.

Respecto a lo señalado por la familia Moisés Orellana, “se descarta que los sitios del suceso hayan sido alterados”.



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